"Hasta ahora los arquitectos se han encontrado solos en la defensa de la calidad de la vivienda"

El Colegio de Arquitectos ha puesto en marcha unas iniciativas para un mejor servicio a los usuarios y a los colegiados. El decano de los arquitectos dice que se está trabajando con la federación de empresarios de la construcción y promotores en defender la calidad de la vivienda.

- ¿Cuál es el balance de los quince años como Colegio independiente?

- Muy positivo. El colegio se ha constituido como una entidad con una presencia social bastante importante. Tenemos una serie de ventajas que no tienen los colegios multi-provinciales y es que el contacto del colegio con los colegiados es más intenso y directo, y por tanto el servicio que pude producir y produce es más personalizado. En cuanto a la trascendencia que en la sociedad tiene el colegio, estamos intentando que cada vez sea mayo, porque el colegio debe servir a la sociedad y facilitar el acceso a la profesión a todos los usuarios con todo tipo de garantías.

- ¿Por este motivo se va a crear un servicio telefónico de información al usuario?

- Estamos intentando implantar conjuntamente con la federación de municipios y el ayuntamiento de Murcia unos servicios de gestión de toda la normativa urbanística de manera que permita, no sólo a los arquitectos, sino también a los usuarios, coordinar la consulta y la información urbanística en toda la Región. También queremos implantar un servicio de asesoramiento jurídico sobre el ámbito de nuestras competencias para consultar cualquier tipo de duda que puedan tener en el ejercicio profesional. Además hemos puesto en marcha un servicio de gestión profesional, de manera que el usuario que necesite contactar con un arquitecto, y, en principio, no conozca ningún profesional, no tenga que recurrir a un intermediario.

- ¿Cuántos arquitectos colegiados hay en estos momentos?

- 377 es la última cifra. Todos ellos residentes en nuestra región. En los últimos diez años se ha duplicado el número de arquitectos en la región. Además tenemos alrededor de 400 arquitectos que vienen a trabajar desde otros puntos de España.

- ¿Existe intrusismo en esta profesión?

- La arquitectura es tradicionalmente la profesión con una incidencia más preocupante de intrusismo que otras profesiones. Porque colateralmente al ejercicio de la arquitectura como tal, determinadas profesiones no tienen muy claro cuál es su ámbito de trabajo e intenta introducirse en el área de la arquitectura mediante trabajos complementarios, que más tarde nos producen bastantes problemas. Como por ejemplo, naves agrícolas que se convierten en viviendas…

-¿Cómo valora la construcción actual en Murcia?

- De la construcción de los años 60 a la actual, creo que se ha mejorado mucho. Quiero reivindicar ese éxito para los arquitectos que se suelen encontrar bastante solos en la defensa de la calidad en la edificación. Por su formación, el arquitecto intenta realizar las cosas lo mejor posible, y a veces se enfrenta con que tiene que rentabilizar determinadas inversiones cuando el mercado de la vivienda no tiene unas expectativas muy positivas. El promotor intenta ajustar al máximo las calidades y las condiciones en que desarrolla la construcción, frente a la lógica de la rentabilidad de la industria de la construcción. Afortunadamente, los profesionales de la promoción van percibiendo cada vez más que la construcción, la arquitectura, debe realizarse con mayor calidad. Esto es muy positivo, y por este motivo estamos trabajando con la federación de empresarios de la construcción y promotores para defender la calidad de la vivienda.

- ¿Qué opina sobre la organización urbanística de Murcia?

La ciudad de Murcia se enfrenta en este momento a la realización de un nuevo Plan General. Después de conocer la propuesta de avance, organizamos unas jornadas de análisis sobre este plan con sus autores y los ingenieros de caminos. Entre las sugerencias propuestas yo destacaría que el planteamiento que se hace de Murcia como cabeza de área metropolitana queda un poco soslayado, porque no se plantea ninguna propuesta de intervención – quizá por un evidente respeto a la autonomía municipal – con los municipios periféricos. Además, a nuestro juicio se pierde la oportunidad de organizar la Región a través de su ciudad cabecera como un enlace fundamental entre el Arco Mediterráneo y Andalucía.